Le Sanctuaire de Fantômes

No sé de que manera habréis llegado a este recóndito lugar. Solo sé que este santuario es la única prueba en el universo para que se sepa que yo existo.

Se podría decir, que es la prueba de que mi existencia viva en vuestras mentes. Que yo las controle. Que os dirija en por doquier hasta las mismísimas entrañas del olvido. Hasta mi realidad. Y que si no me obedeciereis, y echareis hacia atrás, moriréis.

Es por eso, que una vez que alguien entra aquí, no puede salir. ¿Conocéis a caso la salida de los bucles? Es como si me decís, que conocéis la manera de esquivar la muerte.

Si ni siquiera los vampiros pueden esquivarla eternamente... ¿Como unos vulgares lectores como vosotros tendrías tan alta capacidad?

Muy bien, ahora que habéis caído en mis redes, buscaré un escondrijo en vuestros diminutos cerebros desde el cual controlaros. Os mostraré los secretos de mis espeluznantes ideas, como de mi más pura lógica. Y una vez que os acomodéis, os devoraré suavemente. Os consumiré saboreando cada secreto, cada recuerdo, y cada sentimiento que escondáis en vosotros mismos.

Cruzad mis pasillos, no hagáis mucho ruido, y... dependiendo de con quienes os relacionéis, podréis estar tranquilos. Por lo demás, nos os preocupéis. Podéis convivir conmigo unos míseros segundos como millones de años. Pero recordad, que tarde o temprano, os llegará la hora como a todos.

Conocedme tranquilamente, y empezad a caminar de frente. Porque una vez que observéis las vísceras de este lugar, que empecéis a obedecerme, y que comience a manipularos. No podréis marcharos con vida. Yo que vosotros, aprovecharía la oportunidad de vivir junto a mí.

¿Que perdéis por intentarlo, si ya no hay vuelta atrás?

Punto final.

Seáis bienvenidos por mi YO del futuro, pues.

18/6/12

Bienvenue

La historia de mi vida. ¿Por dónde empezarla?

Bueno, en resumidas. Hace mucho, mucho tiempo, en el país de las Mariposas Hormigueras y las Ratas verdes fosforitas compiedras voladoras nací yo. Criada por un senador que no era mi padre y su mujer en Anavheldian se me fue educada en el rol de prin...

Vale, que no cuela, ¿No?
Ni si quiera nací hace tanto tiempo.
Exactamente hace 18 años, nací en una simplísima ciudad de un lugar - donde no os voy a situar- en el que aún vivo. Criada por una madre - a veces- no muy bien de los nervios y un padre con - a menudo- mentalidad de un niño, convivía sola con mi hermano 6 años mayor que yo, principe del mal y gobernante de los orc.... Ves, ya me has desvíado del tema otra vez. Es cierto que mi hermano me saca 6 años, pero de ahí a ser principe del mal, aún queda mucho.

Y bueno, ahora que os he situado en la simpleza de mi absurda vida, me queda daros una bievenida como dios manda. Si habéis aguantado mis tonterías hasta el momento podéis plantearos si seguir leyendo o no. Total, a mí me da igual.

Ok, entonces habéis decidido caminar de frente ¿No?

Adelante, seguid, a mí justamente, no debéis de temerme...
Surcáis las profundidades de un frondoso bosque entre tinieblas. Rodeado de plantas desconocidas, animales acechando y miradas escondidas. Si habéis continuado el sendero sin mirar ni un instante a vuestras espaldas, seguramente, hayáis logrado llegar sanos y salvos a un refugio. Pero no un refugio cualquiera, estáis frente a la verja que os separa del Santuario de los Fantasmas. Un santuario rodeado de misteriosos secretos que esconde mi mente y como no, mi sangriento corazón. Vosotros decidís si adentraros o no, yo solo sé, que a la mínima de cambio, si miráis atrás, moriréis.

Seáis bienvenidos pués, a mi querida guarida. Me oiréis muchas veces repetiros que soy un ser existente e inexistente a la vez. En ocasiones os mencionaré que soy producto de vuestra imaginación. Sin embargo, existe viceversa. A veces también, vosotros seréis el producto de la mía.

Caminad por mis pasillos, rodearos de mis encantos, acomodaros en mis salones y vivid junto a mí.

Porque vuestra Fantasía... Es mi Realidad.

¿Por qué no pruebas tú ahora?

Ghost Blood