Le Sanctuaire de Fantômes

No sé de que manera habréis llegado a este recóndito lugar. Solo sé que este santuario es la única prueba en el universo para que se sepa que yo existo.

Se podría decir, que es la prueba de que mi existencia viva en vuestras mentes. Que yo las controle. Que os dirija en por doquier hasta las mismísimas entrañas del olvido. Hasta mi realidad. Y que si no me obedeciereis, y echareis hacia atrás, moriréis.

Es por eso, que una vez que alguien entra aquí, no puede salir. ¿Conocéis a caso la salida de los bucles? Es como si me decís, que conocéis la manera de esquivar la muerte.

Si ni siquiera los vampiros pueden esquivarla eternamente... ¿Como unos vulgares lectores como vosotros tendrías tan alta capacidad?

Muy bien, ahora que habéis caído en mis redes, buscaré un escondrijo en vuestros diminutos cerebros desde el cual controlaros. Os mostraré los secretos de mis espeluznantes ideas, como de mi más pura lógica. Y una vez que os acomodéis, os devoraré suavemente. Os consumiré saboreando cada secreto, cada recuerdo, y cada sentimiento que escondáis en vosotros mismos.

Cruzad mis pasillos, no hagáis mucho ruido, y... dependiendo de con quienes os relacionéis, podréis estar tranquilos. Por lo demás, nos os preocupéis. Podéis convivir conmigo unos míseros segundos como millones de años. Pero recordad, que tarde o temprano, os llegará la hora como a todos.

Conocedme tranquilamente, y empezad a caminar de frente. Porque una vez que observéis las vísceras de este lugar, que empecéis a obedecerme, y que comience a manipularos. No podréis marcharos con vida. Yo que vosotros, aprovecharía la oportunidad de vivir junto a mí.

¿Que perdéis por intentarlo, si ya no hay vuelta atrás?

Punto final.

Seáis bienvenidos por mi YO del futuro, pues.

18/6/12

Tus pisadas hablan por tí


¿Estáis escuchando los latidos de vuestro corazón? Sí, ese sonido que no deja de retumbar en vuestras mentes está siendo por vuestro propio miedo. El pánico tanto de acudir hacia mí como de plantearos durante un solo instante, el dar media vuelta y morir.
Erráis bajo alambres y brotes arqueados que os conducen hasta mi umbral. Atravesáis un camino envuelto con espinas que os protege, evitando que el extenso jardín de vuestro alrededor termine por engulliros. Os mantenéis aislados en el sendero otoñal, rechazando el invierno que os avizora.


Ahora os preguntáis que os espera al otro lado. En mi edén, en mi mundo... Donde yo dejaré de ser imaginación, para vosotros volveros irreales. Un portal, latidos ahogados en el silencio, susurros que os acosan, miradas que os corroen.

Sentimientos propagados por los sentidos, gritos devorados por la agonía, temores desflorados por el hielo. Miráis a un lado, al otro, miráis a... ¡NO! Atrás no, no debéis, no podéis. No si queréis seguir respirando.

Alzáis la vista al cielo, y por un instante, por uno solo, desviáis vuestra mirada hacia un misterioso cristal. ¿No es curioso reflejo, el que desprende, de dos hermosos ojos persiguiendoos?




¿Por qué no pruebas tú ahora?

Ghost Blood