Le Sanctuaire de Fantômes

No sé de que manera habréis llegado a este recóndito lugar. Solo sé que este santuario es la única prueba en el universo para que se sepa que yo existo.

Se podría decir, que es la prueba de que mi existencia viva en vuestras mentes. Que yo las controle. Que os dirija en por doquier hasta las mismísimas entrañas del olvido. Hasta mi realidad. Y que si no me obedeciereis, y echareis hacia atrás, moriréis.

Es por eso, que una vez que alguien entra aquí, no puede salir. ¿Conocéis a caso la salida de los bucles? Es como si me decís, que conocéis la manera de esquivar la muerte.

Si ni siquiera los vampiros pueden esquivarla eternamente... ¿Como unos vulgares lectores como vosotros tendrías tan alta capacidad?

Muy bien, ahora que habéis caído en mis redes, buscaré un escondrijo en vuestros diminutos cerebros desde el cual controlaros. Os mostraré los secretos de mis espeluznantes ideas, como de mi más pura lógica. Y una vez que os acomodéis, os devoraré suavemente. Os consumiré saboreando cada secreto, cada recuerdo, y cada sentimiento que escondáis en vosotros mismos.

Cruzad mis pasillos, no hagáis mucho ruido, y... dependiendo de con quienes os relacionéis, podréis estar tranquilos. Por lo demás, nos os preocupéis. Podéis convivir conmigo unos míseros segundos como millones de años. Pero recordad, que tarde o temprano, os llegará la hora como a todos.

Conocedme tranquilamente, y empezad a caminar de frente. Porque una vez que observéis las vísceras de este lugar, que empecéis a obedecerme, y que comience a manipularos. No podréis marcharos con vida. Yo que vosotros, aprovecharía la oportunidad de vivir junto a mí.

¿Que perdéis por intentarlo, si ya no hay vuelta atrás?

Punto final.

Seáis bienvenidos por mi YO del futuro, pues.

2/5/10

Little Doll

Pobre muñequita de hielo.
Congelada por el triste invierno...
Encarcelada por tan oscuro infierno...

 
                                  Pobre muñequita de cristal.
Dolorida por estar tal cual...
Rodeada de tanto mal...

Pobre finura de porcelana.
Tan solita y atrapada...
Por un infierno que nunca acaba...

Pobre figura destapada.
De lágrimas desangrada...
De amor marchitada...

Pobre alma enamorada.
Desprotegida callaba...
Y hasta la muerte le amaba...

¿Por qué no pruebas tú ahora?

Ghost Blood